Website corporativo: ¿un producto ‘commodity’?

El otro día escuché una frase que entró en mi cabeza en formato lapidario: los websites se han convertido en un producto commodity. Y lo cierto es que, hasta que no termine con este post y su correspondiente reflexión, esta frase no parará de darme vueltas en la cabeza. Luego, dado su formato lapidario, las vueltas tendrán consigo una inercia un tanto truculenta que mejor diluya en este y mi tan querido ‘modo compartir’.

¿Eclipse social?

En pleno auge de las redes sociales, luego su monitorización y, ahora, el emergente concepto Social CRM, en ocasiones parece que la preocupación por tener un website corporativo comme il faut se desvanece, quedando eclipsada por una alocada obsesión por estar presente en redes sociales sin saber del todo en base a qué estrategia por el comprensible y tan antiguo efecto ‘yo también quiero’.

Sí, es cierto que el website corporativo, hoy, puede tener rasgos commodity, aunque me atrevería a decir que básicamente a efectos de producción del mismo. Confirmaría su rasgo commodity en tanto en cuanto el website corporativo ha llegado a unos niveles de desarrollo muy asequibles. En este sentido, el website puede haberse transformado en un producto ‘cualquiera’, que puede desarrollarse fácilmente, y más con la ayuda de herramientas open source como Joomla o Drupal, que nos permiten a base de plantillas y programario de libre distribución disponer de un entorno web con CMS incluido. Pero no olvidemos una cosa: no por ser un producto de relativamente fácil desarrollo, el website corporativo de una marca debe dejar de ser uno de los pilares tanto en forma como en contenido de la comunicación on-line de cualquier marca, empresa, grande o pequeña.

Siempre se ha buscado la diferenciación, ¡sigamos así!

Hace muchos años, quizá no tantos pero que sí parecen muy lejanos dada la rapidísima eclosión de las redes sociales y el poder negociador que hoy tienen los prosumers en dicho entorno, que todas las agencias nos volcábamos en poder ofrecer a nuestros clientes entornos web con funcionalidades diferentes y atractivas para los usuarios. Por poner algún ejemplo, con la cuenta Technics, en nuestro caso creamos un entorno web corporativo que consiguió 100.000 usuarios registrados en un año a base de permitir a los usuarios compartir sesiones de música electrónica y trucos para Dj’s, haciendo a su vez un cross-media entre web, prensa especializada y radio con la primera como base de toda la articulación. ¡Hasta nos las tuvimos que ver con la SGAE! Con Panasonic, creamos la funcionalidad ‘Pregunta al Especialista’, un módulo que permitía al usuario realizar preguntas técnicas sobre productos concretos, cuyas respuestas se coordinaban con los product manager de la compañía para ser enviadas en un máximo de 3 días. Todo esto, hoy, nos lo pueden ofrecer las redes sociales dependiendo un poco de hasta cuánto de abierta tenga la mente una marca (o sus responsables…). Pero, ¿qué quiero decir con esto? Que si bien hace unos años nos estrujábamos la mollera para ofrecer diferenciación en nuestros websites, ahora ¿por qué no se sigue haciendo tanto? ¿Por el Facebook? ¿Por saber qué dicen de mi? Soy un fan acérrimo de las redes sociales y todas sus derivaciones, es algo muy loco lo que siento por ellas, pero oigan, empezamos codificando webs planas en el HTML más primitivo para dar una cara y forma a cualquier marca en Internet y, esto, también ha evolucionado a nuevas necesidades corporativas on-line; no lo vayamos a olvidar.


Entrar por los ojos, salir por el corazón

Sí, el website corporativo es un commodity en cuanto a producción del mismo. Sí, es relativamente fácil hacerlo, pero sólo relativamente. El website corpo de tu marca es tu mensaje, y la presencia en redes sociales la transmisión y confirmación de tus valores para crear la vinculación o engagement con tus seguidores. Llevado a un terreno humanamente más social, el website corporativo es tu vestuario y las redes sociales cómo te relacionas con los demás. Pero no infravaloremos un vestuario, porque éste dice mucho, tiene un mensaje muy concreto, el que entra por los ojos. Luego, gracias a las redes sociales (ellas otra vez…), hoy podemos entrar por los ojos y salir por el corazón. Pero siempre entraremos por los ojos. Así que, ¿hasta qué punto un sitio web corporativo es un commodity?

Éste no deja de ser uno de los activos de marca que tiene cualquier empresa; así que muy commodity no creo que vaya a ser en términos generales. Según expresa tan bien Titonet en su blog, el website corporativo no deja de ser un ‘Owned’ como modelo de punto de contacto con nuestro target (os recomiendo este post: Touch Points). Y si, como se comenta en dicho post que tanto comparto, hay que pasar de un push a un pull compensando los tres modelos de contacto (Paid, Owned, Earned), sin duda que el sitio web corporativo no debe quedar eclipsado por una alocada necesidad de tener presencia en redes sociales. Que también.

Contenidos y experiencia = peso específico corporativo

Si bien el web corpo resulta un producto commodity a nivel productivo, aprovechemos esta oportunidad para poder destinar los esfuerzos ahorrados de una producción más liviana en buscar la diferenciación en dicho entorno, en base a contenidos y experiencia, otorgando el peso específico de la identidad de marca en él para poder entrar con el corazón en los entornos sociales y podernos mostrar al mundo tal y como somos. Porque si bien del sitio web podemos llegar a reflexionar todo lo que se comenta en este post y más, en redes sociales no debemos dejar de ser tal y como somos (si es que somos algo), en un juego retroalimentado con el prosumer que no nos lleve a otra lectura más que la de ser mejores cada día en el negocio que nos ocupe.

Y tú, ¿realmente crees que un sitio web corporativo es un producto commodity?

Muchas gracias por leernos y compartir nuestras inquietudes, ¡hasta pronto!

Un comentario

  • Me encanta este post y estoy muy de acuerdo con sus conclusiones.

    La web corporativa sigue siendo absolutamente fundamental para la reputacion y el branding online. De hecho, una web acertada constituye uno de los pilares de una estrategia online proactiva. La experiencia lo demuestra.

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